En la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Monterrey, consideramos que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, durante su segundo informe, abordó algunos avances de sus primeros dos años de gobierno, sin embargo, consideramos que la administración federal debe priorizar en temas relevantes para los sectores productivos como son el fortalecimiento de la red eléctrica, la seguridad, la infraestructura carretera y el impulso al crecimiento económico.
En materia económica, consideramos que los resultados representan señales positivas para el mercado interno; sin embargo, el siguiente reto debe ser traducir la estabilidad macroeconómica en un crecimiento más sólido, incluyente y perceptible para las MIPYMES, que sostienen buena parte del empleo y de la actividad económica del país.
Respecto al Paquete Fiscal 2027, será fundamental que su diseño mantenga disciplina presupuestaria y brinde certidumbre al sector productivo. Desde el comercio, los servicios y el turismo, reiteramos la importancia de evitar nuevas cargas impositivas para las empresas formales y de orientar los recursos públicos hacia inversión, infraestructura, seguridad y condiciones que favorezcan la competitividad.
Para nuestros sectores, las prioridades son claras: fortalecer la seguridad en calles, carreteras y establecimientos; combatir frontalmente la extorsión, el fraude y el robo; ampliar el acceso al financiamiento; acelerar la simplificación y digitalización de trámites; garantizar certeza jurídica y asegurar el suministro confiable de energía, agua e infraestructura logística.
El récord de inversión extranjera debe convertirse también en nueva inversión productiva, desarrollo de proveedores nacionales y oportunidades para las empresas locales. Asimismo, las reformas laborales deberán implementarse mediante diálogo técnico, gradualidad y acompañamiento a las MIPYMES, a fin de proteger el empleo formal y elevar la productividad.
Desde Nuevo León, entidad estratégica para la integración económica de América del Norte, consideramos indispensable preservar la certidumbre del T-MEC, fortalecer la infraestructura fronteriza y logística e incorporar la experiencia del comercio, los servicios y el turismo en las decisiones que afectan las cadenas regionales de valor.

