KDAVID RAMÍREZ / @KdavidRmz
Se acerca el regreso a clases, por ello la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Nuevo León presentó un Informe Especial sobre Violencia Escolar, con el objetivo de proteger los derechos de la niñez en la entidad, y asegurar que las escuelas de Nuevo León sean entornos seguros, respetuosos e inclusivos para todas y todos.
La Presidenta del Organismo, Susana Méndez Arellano aseguró que el objetivo principal de este informe “es visibilizar una problemática que, lamentablemente, sigue afectando a nuestras comunidades educativas; persisten fallas en la prevención, atención y erradicación de la violencia escolar, por lo que presentamos un decálogo de recomendaciones que incluye la actualización de protocolos escolares, programas de habilidades para la vida, políticas inclusivas y participación familiar”.
Y agregó Méndez Arellano que la finalidad “es que las escuelas en Nuevo León se conviertan en espacios donde todas las niñas, niños y adolescentes puedan aprender y crecer sin miedo, en un ambiente de respeto”, sentenció Méndez Arellano.
La funcionaria informó que un pilar fundamental de este informe es el ejercicio de una audiencia pública en la que se convocó a niñas, niños y adolescentes para ser escuchadas y escuchados. Esta audiencia fue un hito histórico que garantizó su derecho a la participación y a que sus opiniones sean tomadas en cuenta en las decisiones que afectan directamente sus vidas. Sus experiencias, testimonios y propuestas derivaron en las recomendaciones que dirige el Informe a las autoridades educativas.
De esta forma en el documento se abordan las obligaciones y omisiones del Estado en la protección de los derechos de las y los estudiantes. Se señala que, a pesar de la existencia de leyes nacionales e internacionales que garantizan su seguridad en la escuela, persisten fallas en la prevención, atención y erradicación de la violencia escolar en el Estado. Las denuncias no siempre se toman con la seriedad debida, y las acciones suelen ser lentas e insuficientes. Se resaltan estas deficiencias y proponen vías para que las instituciones actúen conforme a lo esperado.
El organismo defensor de los derechos humanos de los nuevoleoneses advierte que la violencia escolar es un problema multifacético que refleja desigualdades profundas en nuestra sociedad; por lo que, el estudio destaca que nadie debe ser víctima de violencias por su apariencia, género, forma de pensar o cualquier otra razón. Estas violencias afectan directamente el derecho a la educación, a la salud mental y física, y al respeto de la dignidad de las y los estudiantes.
Por ello, para una mejor comprensión del problema, se distingue y clasifica la violencia en el entorno escolar en las categorías de violencia física, psicológica, sexual, institucional, comunitaria, de género, y ciberacoso.
Además, se enfatiza que cada tipo de violencia es grave y deja cicatrices profundas, siendo su reconocimiento y comprensión el primer paso fundamental para combatirla.
Así es como el Informe Especial subraya la necesidad de abordar la diversidad y protección de las infancias, reconociendo que no todas las personas enfrentan la violencia escolar de la misma manera.
Aquellas personas percibidas como “diferentes”, en razón de la discapacidad, el origen indígena, la pobreza o la situación de migración, suelen ser las principales víctimas. Se subraya que ser diferente no es un problema; el problema es la falta de respeto hacia la diversidad.
A partir de estas experiencias y propuestas de las niñas, niños y adolescentes, y alineándose con estrategias globales como la iniciativa INSPIRE, impulsada por organismos internacionales, la CEDHNL presenta un decálogo de recomendaciones para prevenir y atender la violencia escolar en Nuevo León:
- Actualizar las reglas y protocolos: Garantizar reglamentos escolares alineados con derechos humanos y protocolos claros para prevenir y atender la violencia.
- Capacitación y sensibilización: Capacitar al personal docente y de seguridad, y realizar campañas de respeto y convivencia pacífica.
- Desarrollo de habilidades para la vida: Fomentar programas para el manejo de emociones, resolución de conflictos y uso seguro de redes sociales.
- Instalaciones seguras y apoyo psicológico: Asegurar instalaciones adecuadas, con accesibilidad y apoyo psicológico confidencial.
- Monitoreo y rendición de cuentas: Realizar encuestas periódicas para evaluar el ambiente escolar y la efectividad de las medidas.
- Políticas inclusivas: Considerar las necesidades de grupos de atención prioritaria y promover el respeto a la diversidad.
- Colaboración interinstitucional y recursos: Coordinar esfuerzos con otras instituciones y asignar recursos específicos.
- Involucramiento familiar: Promover la participación de las familias en la vida escolar y en la educación sobre seguridad digital.
- Acceso a la justicia y reparación: Garantizar procesos de denuncia rápidos y claros, con apoyo psicológico y medidas de reparación para las víctimas.
- Plan estratégico a largo plazo: Diseñar un plan con objetivos medibles, revisando periódicamente las políticas para adaptarse a los cambios sociales y tecnológicos.
Con la publicación de este informe, la CEDHNL reitera su compromiso de trabajar incansablemente para que estas recomendaciones se traduzcan en acciones concretas que transformen las escuelas de Nuevo León en espacios donde todas las niñas, niños y adolescentes puedan aprender, crecer y vivir en paz, sin miedo a la violencia.

