Ante un nutrido público, el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Irving Espinosa Betanzo abordó los avances y retos de la aplicación de la justicia en México al impartir la conferencia “Una Visión Social de la Justicia”, en la Casa de Saberes Jurídicos de Monterrey.
El evento, organizado por la Asociación Nacional de Abogados Democráticos Sección Nuevo León, contó con la presencia del director de la Casa de los Saberes Jurídicos en Monterrey, el Mtro. Erik Isaí Ferrer Solalinde, el presidente nacional de la ANAD, José Alberto López Damián y el presidente de la Sección Nuevo León de la ANAD, Ernesto Villarreal Landeros y de Rigoberto Dávila Salinas y Raúl Islas Hernández, ambos miembros de la ANAD-NL.
El ministro Irving Espinosa Betanzo inició su intervención agradeciendo el apoyo que ha recibido de los nuevoleoneses durante la elección judicial, “es bueno volver a donde uno recibió el voto”, dijo.
Señaló que en este momento la SCJN está siendo muy observada por la sociedad y actores políticos, situación que dijo está muy bien que haya un observatorio de ese poder, “antes no lo había” y señaló que así debería de ser también para la Cámara de Diputados.
Espinosa Betanzo aseguró que no tiene “ningún problema con que se vigile el actuar de la Corte”, además cree que debe trabajarse para crear una “conciencia crítica de la legalidad” en México.
Durante su exposición destacó el carácter social de la Constitución del 17, ya que mencionó que no hay otra igual y fue la primera, antes incluso de la de la Union Sovietica en 1924. Por ello consideró que es un deber volver a ese sentido social, que nunca debe perderse al observar el ejercicio de la Ley.
Es en este contexto que la austeridad con que se maneja la Corte es importante, ya que antes cada ministro contaba con 15 celulares para su equipo, y disponían de miles de pesos para gastar en telefonía celular, mientras que él devolvió esos celulares.
También recordó cómo había un cinismo de algunos ministros anteriores al hablar de derechos laborales, ya que aún siendo servidores públicos que constituyen un poder, no tenía sensibilidad ante los problemas sociales.
De esta manera, el ministro Irving Espinosa Betanzo expuso frente a más de 100 asistentes el contexto histórico que vive la SCJN en la actualidad, los retos y las grandes oportunidades que tiene México para promover una justicia con conciencia social.

